Según la ley de quiebras, la Oficina Ejecutiva de los Fideicomisarios de los Estados Unidos exige que participe en una sesión de asesoramiento que puede durar hasta 90 minutos o más. Las sesiones pueden ser más cortas o más largas, según su situación, la cantidad de información que se debe recopilar, la cantidad de preguntas que haga, etc.